Menú
Mainstream Renewable Power Chile

Las empresas no innovan. Son las personas que trabajan en ellas las que lo hacen


El objetivo de los negocios es vender productos o servicios a los consumidores para ganar dinero. Para que un negocio sea sostenible en el tiempo, se debe considerar tres grandes fuerzas: cambio inducido por la tecnología, competencia, y degradación ambiental. La única manera que un negocio puede sobrevivir, sin considerar el crecimiento, es innovando.

La ventaja competitiva se trata de la capacidad de una empresa de ser más competitiva que las otras. La innovación está involucrada en cada etapa del proceso para lograr ventajas competitivas.

Elegir a los consumidores apropiados, mantener la base de costos más baja posible, vender el producto o servicio adecuado entregándolo a bajo costo, administrar las comunicaciones con los consumidores y posicionar la marca son todos temas que presentan oportunidades de innovar.

Pero las empresas no innovan. Las personas que trabajan en ellas son las innovadoras. Por supuesto que la cultura de la compañía es la que fomenta o desalienta la innovación. La cultura se nutre de los líderes, y el personal hace lo que hacen los líderes.

La innovación no se trata simplemente de inventar un nuevo producto. Podría ser, por ejemplo, no proporcionar servicios a un sector particular de consumidores donde el pago es lento y la competencia feroz. Podría ser encontrar un nuevo banco que tenga servicios más eficientes y que cobre marginalmente menos por los préstamos.

Solo una cosa es cierta, si una empresa no tiene innovación en su AND morirá.

Aquí surge otra pregunta, ¿Como se comparan los irlandeses con otras naciones cuando se considera la innovación? Probablemente los mejores del mundo, pero no siempre en casa. En Irlanda existe una tremenda presión para conformarse. Vivimos en una pequeña comunidad donde todos se conocen. Un mundo en donde 5 grados de separación son la norma. Me sorprendería si en Irlanda todos estuvieran separados por más de dos grados. A diferencia de países más poblados, vivimos con consecuencias más severas por nuestras interacciones personales que en otras partes.  Entenderse con las personas es más importante aquí porque nos encontraremos con ellas con más frecuencia. Esta proximidad fomenta la conformidad, pero la igualdad crea grandes administradores. De igual importancia es el hecho que hasta hace una generación, todos éramos pobres. No había industria, ni perspectivas, pocos recursos naturales, y el pésimo clima conspiraba para alejarnos lo más rápido posible.

Somos espectaculares para expresarnos. Esto no es algo mecánico. La imaginación juega un rol importante. Nuestros escritores, artistas, actores, productores cinematográficos y músicos han invadido el mundo, haciéndolo un mejor lugar para la humanidad.

En la actualidad, el talento imaginativo innato está empezando a tener un gran impacto global sobre los negocios. La reciente historia empresarial de Irlanda es inspiradora. Cuando Denis Brosnan se hizo cargo de la North Kerry Milk Disposal Board y la conviritó en la empresa líder mundial en el área de ingredientes alimenticios, celebramos con razón. Cuando Tom Roche creó CRH y pasó a ser la tercera compañía de materiales de construcción a nivel mundial, celebramos. Cuando Tony Ryan creó GPA y sus sucesores convirtieron a Irlanda en el centro mundial para el alquiler de aeroplanos, celebramos. Cuando Michael O’Leary mostró como dirigir una aerolínea regional y transformarla en la línea aérea continental más rentable, celebramos. Tony O’Reilly, Dermot Desmond, Denis O’Brien, John Teeling, y Michael Smurfit han hecho contribuciones empresariales a nivel mundial.

No cabe más que maravillarse ante la continua habilidad de Irlanda de atraer, con sólo 1% de la población europea, el 95% de la inversión de los Estados Unidos en Europa. Es cierto que la tasa de interés y pertenecer a la UE ayudan, pero esto no sería sostenible sin la calidad de los administradores y trabajadores irlandeses.

Ahora enfrentamos una nueva era en la historia mundial.

La atmósfera del planeta está herida.

La forma en que hemos producido nuestra energía, la forma en que la usamos, la forma en que tratamos la atmósfera como un botadero infinito, tiene que parar.

Quemar carbón funcionó por cientos de años. Ahora en unas pocas décadas tenemos que abandonar esa práctica. En la actualidad no existe una mejor oportunidad de negocios en el mundo.

Estamos cambiando de una situación donde unas pocas empresas con grandes plantas energéticas en cada país proporcionaban energía a millones de consumidores, a una situación en la que el consumidor se está transformando en productor. Los grandes bastiones de los negocios europeos, BP y Shell, serán reemplazados por compañías impulsadas por la innovación, que extraen energía del sol y del viento.

El almacenamiento de energía, incluyendo los vehículos eléctricos, son necesarios para complementar la variabilidad del viento y el sol. Los sistemas eléctricos interactivos impulsados por los consumidores pueden ajustar la demanda a la oferta disponible.

Mi intención es que Mainstream Renewable Power comercialmente lidere esta transición hacia las energías renovables. A la fecha, no hemos hecho ningún proyecto con financiamiento normal. Hemos tenido que innovar para poder seguir viviendo. Sin embargo, todos nuestros proyectos se han hecho en los tiempos acordados y ajustados al presupuesto. Vamos más allá. Mientras construíamos nuestro parque eólico de 138 MW en Jeffreys Bay, Sudáfrica, se utilizaron 1.100.000 horas hombre sin una sola pérdida de tiempo por accidente.

Mainstream liderará la transición porque somos irlandeses y porque emplearemos el gran talento irlandés sin vergüenza. Además de la imaginación desplegada por los jóvenes graduados irlandeses, hay un gran deseo de trabajar duro y de viajar adonde lo necesite el siguiente trabajo.

Interactuaremos con las universidades para ayudarlas a entender las habilidades que se necesitan, y para enseñarle esas habilidades a nuestros jóvenes, que liderarán la transición hacia un futuro sustentable en términos de energía.

Hay un sentido de propósito en Mainstream que no se encuentra en otras compañías orientadas al futuro.   Nos hemos sobrepuesto al más difícil nacimiento y primeros años de vida que es posible imaginar.

El colapso financiero global, seguido por dos recesiones europeas inducidas disminuyeron la gran cantidad de empresas que habían empezado a trabajar la energía renovable.

Mainstream nunca le copió a nadie. Inventó nuevas reglas para nuestro tipo de empresa. Hoy es prueba viviente del hecho que golpe que no mata fortalece.  Mainstream es la marca independiente número uno proveedora de un futuro global renovable. Somos rentables, y dedicados a la propuesta de liderar al mundo en este camino hacia un futuro de energía renovable.

Compartir este:

Últimas noticias